Qué hace un tour virtual que las fotos no hacen
Una panorámica 360º permite mirar alrededor desde un punto fijo. Un tour conecta varios de esos puntos, añade navegación entre estancias y puede incorporar planos, texto o enlaces. La diferencia no es técnica, es de comprensión: la fotografía resume y seduce, el recorrido explica la distribución.
Ese matiz importa en inmobiliaria más que en ningún otro sector. Un comprador puede enamorarse de un salón en una fotografía y descartar el piso en la visita porque la cocina estaba al otro extremo del pasillo. El tour resuelve esa pregunta antes de que nadie coja el coche.
Por eso conviene entenderlo como una herramienta de filtrado, no como un adorno del anuncio. Su valor comercial se mide en visitas que no haces, no en likes.
Casos en los que sí compensa
La visita virtual rinde cuando el espacio es parte central de la decisión o cuando el comprador no puede estar presente:
- Viviendas con distribución compleja, varias plantas o reformas recientes que cuesta explicar con seis fotos.
- Compradores o inquilinos que están fuera de Madrid o en el extranjero.
- Inmuebles de precio alto, donde cada visita presencial cuesta tiempo de agenda al agente y al propietario.
- Alquiler de temporada, alojamientos turísticos y espacios para eventos.
- Locales comerciales y oficinas, donde la distribución condiciona el negocio del inquilino.
- Obra en curso: documentar un espacio en una fecha concreta y volver a documentarlo después.
En una agencia con cartera media-alta, el cálculo suele ser sencillo: si el tour evita tres visitas improductivas por inmueble, ya se ha pagado solo en horas de agente.
Casos en los que no compensa
Hay situaciones en las que el 360º añade coste y poco más. En pisos pequeños y bien distribuidos, seis fotografías bien hechas cuentan lo mismo. En inmuebles sin preparar, el recorrido muestra todo lo que una selección fotográfica habría dejado fuera: cables, trasteros, la habitación que no se ordenó.
Tampoco es la primera inversión si al anuncio todavía le faltan fotografías principales decentes, un texto claro o un plano. El orden correcto es fotografía, plano, y después tour.
Y hay un factor que se subestima: el tour tiene que vivir en algún sitio. Si se incrusta en una ficha lenta, si queda enterrado tras tres clics o si el enlace caduca sin que nadie se entere, el dinero se ha gastado dos veces.
Cuánto cuesta un tour virtual en Madrid
El precio depende de superficie, número de posiciones de captura, complejidad del montaje y cuánto tiempo se mantiene alojado el recorrido. Estas son las tarifas de Photogénicos, sin IVA, para que sirvan de referencia aunque contrates a otro estudio.
Vivienda, como servicio independiente: hasta 100 m², 139 €, con hasta 15 posiciones y 6 meses de alojamiento. De 101 a 150 m², 169 € y hasta 22 posiciones. De 151 a 200 m², 219 € y hasta 30 posiciones. De 201 a 300 m², 299 € y hasta 40 posiciones. Por encima de 300 m² se presupuesta según plantas, exteriores y distancia.
Vivienda, como complemento de un reportaje fotográfico ya contratado: desde 110 € hasta 100 m². Es la fórmula más rentable para ambas partes, porque el desplazamiento y la preparación del inmueble ya están amortizados.
Tiendas, restaurantes, clínicas y oficinas: 249 € hasta 100 m², 349 € de 101 a 200 m², 499 € de 201 a 400 m² y desde 699 € de 401 a 700 m². En estos casos el alojamiento incluido es de 12 meses, no de 6.
Hoteles y alojamientos turísticos no se presupuestan por metros cuadrados, porque lo que multiplica el trabajo son las tipologías de habitación. Se calcula por módulos: recepción y zonas comunes entre 180 y 250 €, cada tipología de habitación entre 50 y 70 €, y cada zona adicional como restaurante, terraza, gimnasio o spa entre 70 y 120 €. El proyecto mínimo recomendado es de 499 €.
Un tour barato que nadie mantiene actualizado sale más caro que no tenerlo: transmite que el inmueble lleva mucho tiempo sin venderse.
Alojamiento, renovaciones y extras: la letra que casi nadie lee
El tour no es un archivo que se entrega y se acaba. Vive en una plataforma que cuesta dinero cada mes. Por eso ningún estudio serio debería prometer alojamiento indefinido, y por eso conviene preguntar siempre qué pasa cuando termina el periodo incluido.
En Photogénicos el alojamiento incluido es de 6 meses en vivienda y 12 meses en negocios. Después, la renovación anual cuesta 49 € en residencial, 79 € en comercial y desde 119 € en hoteles y proyectos grandes. Si no se renueva, el enlace puede desactivarse; también cabe traspasar el proyecto a una cuenta contratada por el propio cliente.
Los complementos habituales: plano esquemático en 2D desde 45 €, vídeo vertical derivado del tour desde 69 €, publicación en Google Street View desde 99 € cuando la plataforma lo permite, y un recargo del 25 % por entrega urgente en 24 horas.
- Pregunta cuántas posiciones incluye el precio, no solo los metros cuadrados.
- Confirma si recibes enlace, código para insertar o ambos.
- Acuerda quién avisa de la renovación y con cuánta antelación.
- Deja por escrito si el tour será público, enlazado o de acceso restringido.
Privacidad: una cámara 360 lo graba absolutamente todo
Es el punto que más problemas da y el que menos se habla. Una cámara esférica no tiene encuadre: registra los cuatro puntos cardinales, el techo y el suelo. Eso incluye la correspondencia sobre la mesa del recibidor, las fotos familiares, los medicamentos de la mesilla y lo que se vea reflejado en cada espejo.
En un inmueble habitado esto exige una conversación previa con el propietario y una checklist enviada con antelación. También hay que planificar dónde se esconde el operador en cada disparo, y mantener puertas y luces coherentes entre posiciones para que la navegación no dé saltos raros.
Si el inmueble está alquilado, el inquilino tiene que estar informado y de acuerdo. No es una cortesía: es tratamiento de imágenes de su domicilio.
Cómo saber si te está saliendo rentable
Para una agencia, la métrica no es cuántas veces se abre el tour. Es cuántas visitas presenciales se han evitado y cuánto ha bajado el tiempo medio en cartera de los inmuebles que lo llevan.
Una forma sencilla de medirlo: durante tres meses, publica con tour la mitad de los inmuebles de un mismo rango de precio y zona, y sin tour la otra mitad. Compara visitas solicitadas, visitas realizadas y días hasta reserva. Con veinte inmuebles ya se ve una tendencia.
Si eres propietario particular, el cálculo es más directo: el tour compensa si te ahorra abrir la casa a desconocidos que se habrían ido en cinco minutos.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura la sesión de captura?
Una vivienda de hasta 100 m² preparada suele requerir entre 30 y 50 minutos de captura. El tiempo sube con las plantas, las estancias, los exteriores y la complejidad del espacio.
¿Está incluido el alojamiento del tour?
Sí: 6 meses en tours residenciales y 12 meses en negocios, salvo que el presupuesto indique otra cosa. Después puede renovarse o traspasarse a una cuenta del cliente.
¿Puedo insertarlo en mi web o en el portal?
Entregamos enlace y, cuando la plataforma lo permite, el código para insertarlo. Conviene comprobar antes qué admite el portal donde vas a publicar.
¿El tour sustituye a las fotografías?
No. La fotografía es la que hace clicar en el anuncio; el tour es la que evita la visita inútil. Funcionan juntas, no una en lugar de la otra.
¿Es lo mismo que Matterport?
No necesariamente. Matterport genera un gemelo 3D con vista de casa de muñecas y factura por espacios activos. Para la mayoría de anuncios residenciales un tour 360º bien montado cumple el mismo objetivo con un coste bastante menor.
¿Qué tiene que preparar el propietario?
El espacio debe estar limpio, ordenado, accesible y sin personas durante la captura. Enviamos una checklist antes de la sesión con lo que conviene retirar u ocultar.
