Un anuncio necesita una secuencia, no una acumulación
La mejor selección no es necesariamente la más larga. Cada fotografía debe responder una pregunta: cómo es el espacio principal, qué relación existe entre estancias, dónde entra la luz o qué elemento diferencia la propiedad. Repetir cinco ángulos casi iguales aumenta el volumen, pero no la comprensión.
Piensa el carrusel como una visita guiada. La primera imagen detiene el desplazamiento; las siguientes orientan; las últimas completan servicios, exteriores y detalles. Ese orden reduce dudas y ayuda a que la persona interesada decida si merece la pena visitar.
Las doce imágenes que forman una base sólida
La lista debe adaptarse a cada propiedad, pero estos encuadres cubren la mayoría de viviendas urbanas:
- Una imagen principal del salón que muestre luz, amplitud y punto de vista natural.
- Un segundo ángulo del salón que explique su relación con comedor, terraza o entrada.
- La cocina completa, evitando deformaciones extremas.
- Un encuadre que muestre capacidad de trabajo y almacenaje en cocina.
- El dormitorio principal desde el acceso.
- Un ángulo complementario del dormitorio si aporta armario, balcón o vistas.
- El baño principal con verticales corregidas y reflejos controlados.
- El segundo dormitorio o espacio de trabajo más relevante.
- Terraza, balcón o patio mostrando superficie y posible uso.
- Las vistas reales desde una posición accesible.
- Fachada, portal o acceso cuando aporta valor y está permitido fotografiarlo.
- Un detalle distintivo: carpintería, textura, luz, reforma o elemento arquitectónico.
Qué debe conseguir la fotografía de portada
La portada necesita ser legible incluso como miniatura. Conviene elegir una estancia decisiva, mantener líneas claras y evitar que el encuadre dependa de pequeños detalles que desaparecen en el móvil. Una imagen luminosa no significa blanquearlo todo: debe conservar volumen, color y vistas por las ventanas cuando sea posible.
No siempre el salón es la mejor portada. Una terraza excepcional, una cocina singular o una fachada con identidad pueden diferenciar mejor el anuncio. La decisión debe basarse en el argumento de venta real del inmueble.
Gran angular: útil, pero con límites
Un objetivo angular permite trabajar en estancias pequeñas, pero un uso excesivo estira esquinas, muebles y distancias. La imagen puede atraer una visita y, al mismo tiempo, crear una expectativa que el espacio real no cumple. La técnica profesional busca amplitud comprensible, no metros inventados.
Corregir verticales y elegir una altura de cámara constante aporta orden a toda la serie. También conviene mezclar vistas generales con imágenes medias; así el anuncio respira y el espectador entiende tanto el conjunto como los acabados.
Cuántas fotos publicar y cuándo añadir vídeo o 360º
No existe un número universal. Una vivienda pequeña puede quedar bien explicada con una selección breve; una casa con varias plantas necesita más. El criterio es cubrir cada zona relevante sin repeticiones. El vídeo vertical sirve para captar atención y mostrar recorrido; el tour 360º ayuda a filtrar visitas cuando la distribución es compleja o el comprador está lejos.
Photogénicos plantea fotografía, vídeo breve y 360º como piezas complementarias. El reportaje parte de 169 € + IVA, el pack con vídeo vertical desde 299 € + IVA y el tour 360º puede añadirse desde 110 € + IVA, sujeto a alcance y alojamiento.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas fotografías debería tener un anuncio?
Las necesarias para explicar cada estancia y el valor diferencial sin repetir. La cifra depende del tamaño y complejidad del inmueble.
¿El vídeo sustituye las fotografías?
No. El vídeo capta atención y muestra recorrido; las fotografías permiten detenerse, comparar y revisar detalles.
¿Conviene fotografiar zonas comunes?
Sí cuando aportan valor y existe permiso: piscina, jardín, gimnasio, portal o garaje pueden completar el argumento de venta.